¿Es recomendable usar bastoncillos para los oídos?

El oído es el único órgano que se limpia solo, así que el uso de bastoncillos es innecesario para limpiarlos.

La limpieza del oído es esencial para percibir todos los sonidos que nos rodean. Conseguir una limpieza correcta y efectiva mediante el uso de bastoncillos no es lo más conveniente para disfrutar de unos oídos limpios. Te contamos el porqué.


Desde niños nos enseñan a usar el bastoncillo como instrumento de limpieza para los oídos. La mayoría de las veces, solemos ejecutar esta práctica después del baño de los más pequeños y tras la ducha, en el caso de los más adultos. Estos utensilios que se comercializan sobre todo como producto de limpieza infantil acarrean inconvenientes a la hora de limpiar nuestros oídos. Y no siempre son la opción más recomendable pese a ser de uso común entre la población. 

Los expertos en audición recomiendan no emplear bastoncillos ni cualquier otro utensilio para la limpieza de los oídos. Su uso puede causar daños irreversibles relacionados con la pérdida auditiva. Los únicos elementos permitidos son el agua y el jabón y aconsejando el baño como momento más idóneo para llevar a cabo esta limpieza. 

Y es que al introducir estos bastoncillos en el conducto auditivo, empujamos la cera hasta el fondo generando un tapón que hará que escuchemos los sonidos de forma distorsionada. Lo conocido como el cerumen es necesario que se retire solo para el mejor funcionamiento del oído. En determinadas ocasiones, el empleo de estos bastoncillos de algodón pueden generar otro tipo de lesiones como secreciones o sangrados y la perforación de la membrana del tímpano, que puede llevar a una infección crónica y, posteriormente desembocar en una pérdida de la audición.  

Aparte de poder ocasionar daños relacionados con la audición y para el desconocimiento de la población, los bastones son realmente innecesarios. El oído es un órgano que se limpia solo debido a su sistema natural de autolimpieza. El cerumen que se va acumulando en el canal posee su propia función: proteger a nuestros oídos de posibles infecciones, y además expulsar toda el agua acumulada tras darnos un baño en la piscina o en el mar.

Para disfrutar de unos oídos limpios y gozar de una buena salud auditiva, te enseñamos un conjunto de buenas prácticas a la hora de limpiar tus oídos:  

Qué hacer: 

  • Controlar los excesos de cerumen ya que pueden disminuir la audición u ocasionar zumbidos, distorsión de los sonidos o la molesta sensación de líquido rebosando en la oreja. 

Qué no hacer: 

  • Sobrelimpieza del canal auditivo. Esto se traduce en no introducir ningún objeto en el conducto auditivo. Simplemente bastará con depositar un poco de agua y jabón en uno de nuestros dedos y limpiar hasta donde lleguemos sin forzar. Esto ayudará a que la limpieza será correcta. 
  • Ignorar los síntomas. Ante el más mínimo indicio de daño o dolor, se recomienda acudir a los profesionales en la audición para que no se agraven ni surgen posibles lesiones. 

Siempre es mejor prevenir que curar. Esta premisa también se aplica al mantenimiento de la limpieza del oído. En Audifón tenemos las claves para mejorar tu salud auditiva. Nuestro equipo de profesionales atenderá todas tus dudas en cualquiera de nuestros centros repartidos por España.