Cómo enseñar a niños sordos

Existen algunos consejos que debes seguir si eres profesor de niños con discapacidad auditiva. ¡Descubre cuáles!

Ser profesor nunca es fácil, y si además enseñas a niños con sordera, tienes que tener en cuenta algunos consejos para asegurarte de que están aprendiendo correctamente, como el resto de alumnos. 

A ciertas edades, los niños son esponjas capaces de absorber todo el conocomiento que seamos capaces de transmitirles. Esto lo saben bien los profesores, acostumbrados a tratar diariamente con toda clase de alumnos, desde los más concentrados a aquellos que se distraen con el vuelo de una mosca. Todos ellos, como decimos, tienen en común una capacidad innata de aprender con facilidad. 

Y cuando hablamos de niños con alguna discapacidad auditiva, la situación en la misma. En ningún caso sería correcto pensar que estos pequeños aprenden de una forma diferente al de resto de niños, los que oyen perfectamente. Por supuesto, y dadas las circunstancias asociadas a padecer algún grado de sordera, sí que existen algunos mecanismos de enseñanza que los docentes deben conocer para poder desempeñar su labor.

Son solo una serie de sencillas pautas, pero servirán de gran ayuda a la hora de trabajar con niños sordos. Entre ellas, destacamos las siguientes:

  • Refuerzo visual. Para ello, la pizarra será nuestro gran aliado. Todo lo que le expliquemos a un alumno con discapacidad auditiva quedará mucho más claro si, a modo de conclusión, lo apuntamos en un esquema sencillo que además puedan grabar en su mente como referencia.
  • Lectura labiofacial. Muchos niños sordos captan la información visualmente, es decir, leyendo nuestros labios. Por ello, es importante tener en cuenta que sus tiempos de aprendizaje son algo más largos que el del resto de alumnos.
  • Trabajar en grupo. Precisamente por esa necesidad de tener que concentrarse en cómo se mueven nuestros labios, a la hora de hacer trabajos grupales es conveniente no formar grupos de más de tres o cuatro niños. De esta forma facilitaremos las cosas para todos. 
  • Un lugar estratégico. Todos los niños requieren de una atención personalizada en el aula, pero parece justo que aquellos que tienen más dificultad para escuchar dispongan de un sitio privilegiado, a poder ser cerca del profesor y con una buena visibilidad del resto de la clase.

Por supuesto, y como se suele decir, cada maestrillo tiene su librillo, pero en Audifón estamos seguros de que estos consejos ayudarán a los docentes de pequeños que sufren sordera. Además, para ellos, es recomendable el uso de audífonos para poder oír. Si necesitas más información sobre ellos, visita ya nuestros centros auditivos y consulta a nuestros profesionales.

Fuente: Blog de Audición y Lenguaje