Cuentos como terapia para la hipoacusia

Hay una terapia muy efectiva para tratar la hipoacusia en niños

Una de las principales preocupaciones de los padres cuando acaban de tener un hijo es saber si tienen algún problema de audición. Por eso se realiza una prueba denominada cribado neonatal auditivo.

Se trata de una prueba objetiva que realiza a todos los recién nacidos para determinar si existe alguna anomalía auditiva. Sin embargo, hay otro tipo de hipoacusia que se detecta en una fase posterior. Ésta es conocida como instauración tardía o progresiva. En este caso, hay que permanecer atento a determinadas señales que indiquen que algo no funciona como debería, y acudir a un otorrino.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 1 a 5 neonatos de cada 1000 nacen con algún tipo de pérdida auditiva, lo que significa que 32 millones de niños en todo el mundo sufren alguna patología de estas características.
 
El hecho de que un bebé o niño pequeño no oiga bien o no oiga nada genera otra serie de problemas derivados de éste. A nivel educativo es un hándicap muy grande, puesto que presenta dificultad o imposibilidad para adquirir el lenguaje igual que el resto de su entorno. También supone un obstáculo para las relaciones sociales, por la barrera que la comunicación oral supone para estas personas.

Por eso es muy importante que se estimule al niño con determinadas actividades para que se pueda desenvolver con mayor facilidad. Los especialistas recurren normalmente a la Terapia Auditiva-Verbal (TAV) que se apoya en el relato de cuentos y en la narración para el desarrollo del lenguaje, la cognición, el habla y la comunicación.

Lo más recomendable es aplicar esta terapia cuando el niño tiene 8 o 9 meses, pues es en esa etapa en la que comienzan a tener interés por los sonidos, los gestos, todo lo visual y los ruidos de su entorno. El contenido de los cuentos debe estar adaptado a cada situación y edad, por ejemplo, en el caso de los más pequeños la narración debe ser de forma cantada y con muchas ilustraciones, para captar totalmente su atención.

Durante las primeras sesiones los padres deben acompañar a los especialistas para aprender en qué consiste la terapia. Y en una fase posterior serán los progenitores los que lleven a cabo esta actividad en casa y en un entorno más familiar. En definitiva, lo que se pretende con la TAV es que los niños estén a un nivel de aprendizaje equivalente al del resto de niños de su edad.

Además de este método, es necesario que se utilicen prótesis auditivas como los audífonos, ya que facilitan considerablemente su interacción con el medio. En la actualidad, gracias a los avances tecnológicos y morfológicos de los audífonos, los más pequeños pueden beneficiarse también de todas las ventajas que ofrecen los audífonos. Así pueden usarlos con total discreción y comodidad.

Por todo esto es importante la detección temprana y acudir a un especialista lo antes posible para que pueda asesorar a los padres sobre las mejores soluciones para cada caso. En Audifón ponemos a tu disposición una amplia gama de audífonos que se adaptan a cada paciente dependiendo de las necesidades individuales.