El uso de audífonos en todas las edades

En cada etapa se pueden sufrir pérdidas auditivas. El uso de audífonos mejoran la escucha de los usuarios

Niños, jóvenes, adultos o mayores. No hay edad para sufrir problemas auditivos. Es verdad que por el deterioro del órgano auditivo, la vejez es la etapa en la que mayor pérdida auditiva se produce, sin embargo, hay casos en los que aparece por causas congénitas o por circunstancias fortuitas que han provocado sordera, en mayor o menor grado. 


En los niños es muy importante detectar la pérdida de audición, también conocida como hipoacusia, de manera precoz, pues el hecho de no oír bien puede llevarles a sufrir un retraso en su proceso de aprendizaje mucho mayor que otros niños. Por eso, es necesario que se realice una audiometría cuanto antes para detectar posibles anomalías en su escucha. 

En el caso de un niño con pérdida auditiva, la solución más común para estos casos es el uso de audífonos adaptados a su conducto auditivo. Existe una gran variedad de estos dispositivos para niños, pero generalmente, por comodidad y por funcionalidad, los más utilizados son los que se colocan detrás de la oreja, también conocidos como retroauriculares (BTE). En el caso de niños más mayores pueden utilizarse también los audífonos internos (ITE). Para elegir el más adecuado es importante acudir a un audioprotesista para que asesore a los familiares sobre cuál es el que mejor se adapta a las necesidades del niño.

Cuando son los jóvenes los que sufren la pérdida auditiva hay un elemento clave que potencia la mayoría de los casos, y es el uso de auriculares. En la actualidad cerca del 50% de los jóvenes de entre 12 y 35 años escuchan música a través de estos dispositivos y en la mayoría de los casos a niveles poco seguros. Esto provoca que la capacidad auditiva no se mantenga al 100%, pues el oído debe hacer un sobre esfuerzo por soportar volúmenes tan altos. Además de estos, también influyen elementos como las discotecas, los bares o los conciertos, que emiten unos niveles de sonido muy superiores a los recomendados por la OMS (65dB)

Este tipo de pérdidas auditivas pueden afectar considerablemente al carácter, ya que no seguir el hilo de las conversaciones, no oír determinados sonidos o vivir el ocio de la misma manera provoca que la persona que sufre esa pérdida auditiva no se sienta cómoda en determinadas situaciones. Para evitar llegar a tener una pérdida auditiva considerable es muy recomendable hacerse audiometrías periódicas, para saber cuál es nuestra capacidad de audición, y en caso de pérdida poder poner solución a tiempo. Los audífonos de nuevo son los dispositivos más usados para este tipo de problemas.

Por otro lado, la sordera asociada a la edad es la más común en el total de la población. La capacidad de oír bien se va perdiendo, ya que este órgano se va deteriorando con la edad y aparece lo que se conoce como presbiacusia. Se produce un deterioro del nervio auditivo y del oído interno y poco a poco se va oyendo peor. Para este tipo de pérdidas auditivas recurrir a audífonos, sin duda, es la opción a la que recurre más gente. La amplia gama de dispositivos en función de las necesidades de cada paciente, permiten superar los obstáculos que les provoca la sordera.
 

Estos son los tipos de audífonos que ponemos a tu disposición en Audifón: