Fumar: malo para el oído

Ya sabemos que no es recomendable para la salud en general, pero es que el tabaco tampoco es bueno para nuestro oído.

Los estudios previenen: fumar puede causar sordera. Seas fumador activo o pasivo, tu oído puede acabar sufriendo las consecuencias del tabaco tanto como otras partes de tu cuerpo.

Efectivamente, existe una asociación científica entre el tabaquismo y la pérdida de audición, que afecta, además, no solo a las personas que fuman, sino a aquellas que conviven en un segundo plano con el tabaco. Fumadores pasivos y activos están así en riesgo de perder su audición a causa de un mal vicio que no parece beneficiar a nadie.

Y es que los malos hábitos que adoptamos pueden tener una repercusión directa en nuestra capacidad auditiva. No solo debemos vigilar por tanto lo que comemos, los ruidos perjudiciales que llegan a nuestros oídos o los medicamentos que tomamos, sino que es conveniente que nos alejemos todo lo posible del humo de un cigarro si queremos que la sordera se aleje a su vez lo más posible de nuestras vidas.

La teoría de los investigadores sobre por qué el tabaco afecta al oído es que el humo del cigarrillo disminuye el flujo sanguíneo de las arterias encargadas de llevar la sangre al oído interno, lo que puede privarle de oxígeno.

Así que ya lo sabes: si necesitabas una razón más para aparcar este hábito desagradable para todos, no lo dudes y apuesta por recuperar tu salud auditiva. Para ello, para volver a oír como antes, estamos a tu lado en Audifón. Ven a visitarnos a nuestros gabinetes en toda España o pide cita previa en los teléfonos 902 303 306 o 91 436 25 99.