Cadena de huesecillos

Sin estos diminutos huesos ubicados en el oído la audición de los mamíferos no sería posible.

En el colegio los repetíamos de memoria:
martillo, yunque y estribo, ¿te acuerdas de ellos?

Instalados en el oído medio de los mamíferos, estos huesos, indispensables para la audición, son además los más pequeños del cuerpo humano, entre los tres tienen una longitud de 18 milímetros. También conocidos como osículos auditivos, los tres huesecillos que forman esta cadena en la cavidad timpánica del oído medio tienen una misión: transmitir el movimiento del tímpano al oído interno a través de la ventana oval.

La cadena de huesecillos está compuesta por el Martillo, el Yunque y el Estribo. Están protegidos por el tímpano y unidos los unos a los otros mediante articulaciones. Su función principal es transmitir al oído interno los sonidos captados por el tímpano mediante pequeñas vibraciones. Cada uno tiene una serie de características particulares:

  •     El Martillo: Es el primero de los tres, y efectivamente se llama así por su forma de martillo. Es el nexo de unión del oído medio con la faringe, y transmite los sonidos mediante vibraciones al Yunque.
  •     El Yunque: Se sitúa entre el Martillo y el Estribo y actúa de tal forma que las el sonido pase de uno a otro mediante vibraciones sonoras.
  •     El Estribo: Es el último de los tres, y curiosamente es el hueso más pequeño del cuerpo humano. Recibe este nombre por tener la misma forma que el estribo de una silla de montar a caballo. Este hueso es el que recibe las vibraciones de los otros dos y, por consiguiente, el que envía las vibraciones sonoras al laberinto, es decir, al oído interno.

Puede ocurrir en alguna ocasión que las articulaciones que unen la cadena de huesecillos se pongan rígidos. En este caso se produce una otoesclerosis y se ocasiona una pérdida auditiva que puede solucionarse quirúrgicamente. Dicha operación se conoce como estapedectomía y se lleva a cabo la sustitución del estribo por una prótesis para que las ondas sonoras lleguen hasta el oído interno.