Estapedectomía

Es una operación para tratar la hipoacusia en la cual se sustituye el estribo del oído por una prótesis.

Gracias a ella las ondas sonoras vuelven a transmitirse adecuadamente al oído interno y el paciente recupera la audición.

La estapedectomía es una técnica quirúrgica utilizada fundamentalmente para tratar la otoesclerosis, una enfermedad hereditaria. Esta patología se origina a causa de la fijación e inmovilización del estribo, uno de los huesos situados en el oído. Cuando esto ocurre se deja de transmitir el sonido, provocando pérdida auditiva, y en ocasiones también zumbidos, que son los conocidos acúfenos.

Esta intervención se realiza mediante visión microscópica a través del conducto auditivo, por lo que no deja ninguna cicatriz. La anestesia utilizada para esta operación suele ser generalmente con sedación, sin embargo, en algunos casos puede utilizarse anestesia general.

De esta manera se llega hasta el huesecillo para sustituirlo por una pequeña prótesis, que permita la transmisión del sonido recuperando así la audición. Tras la operación no se puede asegurar que desaparezcan los acúfenos, aunque es probable que sí lo haga.

En personas de más de 65 años y en casos de la enfermedad muy avanzados la aplicación de dicha intervención no tendrá utilidad, por lo que para estos casos lo más aconsejable será utilizar una prótesis auditiva, como los audífonos.

Después de haber realizado la estapedectomía la estancia del paciente en el hospital variará de unos pacientes a otros, dependiendo de la intensidad de los mareos que se sufran tras la operación. También es común que aparezcan algunas alteraciones en el gusto, variando el sábado de algunos alimentos, sin embargo, este efecto secundario también desaparecerá poco tiempo después.

Además es aconsejable que después de esta intervención, el paciente no viaje en avión hasta tres semanas después. En caso de que se produzca algún estornudo, debe realizarse con la boca abierta y sin taparse la nariz.

Las consecuencias de no realizar esta intervención pueden desencadenar una pérdida auditiva progresiva, convirtiéndose en una sordera aguda.