Implante coclear

Este producto sanitario resulta una ayuda auditiva eficaz para las personas que padecen una sordera muy profunda.

A diferencia del audífono, el implante coclear es un dispositivo electrónico que se implanta en los pacientes mediante cirugía.

En casos graves de sordera, en los que los audífonos presentan pocos o ningún beneficio, los expertos en audición suelen recomendar el uso del conocido como implante coclear, gracias al cual las personas con discapacidad auditiva consiguen recibir y procesar todos los sonidos. 

En casos de pérdida auditiva, el audífono es el encargado de amplificar el sonido para mejorar la audición del paciente, sin embargo, cuando se trata de un daño en el oído interno, es el implante coclear el que actúa para realizar el trabajo que las partes afectadas del oído interno no pueden hacer, proporcionando así señales sonoras al cerebro.

Por otro lado, esta solución auditiva no es apta para todo el mundo, sino que el paciente que opte a ella debe reunir una serie de requisitos.

Entre ellos, debe estar completamente sordo o casi completamente sordo en ambos oídos, de tal forma que los audífonos no sean suficientes para poder escuchar. También es recomendable una actitud muy positiva ante el cambio que este dispositivo supondrá en su vida. En el caso de los niños, además, es necesario que se inscriban en programas que les enseñen la forma de procesar sonidos y que pasen antes una evaluación psicológica adecuada.

La colocación del implante se hace mediante cirugía y con anestesia general, para evitar cualquier tipo de dolor al paciente. Se efectúa una pequeña incisión detrás de la oreja con el objetivo de implantar en el hueso mastoides la parte interna del implante.

A continuación, se conducen todos los electrodos hasta la cóclea, situada en el oído interno. El receptor se situará en una cavidad creada detrás del oído. Dicha cavidad mantiene al implante en su lugar y hace que esté lo más cerca posible de la piel como para transmitir la información eléctrica desde el dispositivo.

Después de la cirugía, se notarán molestias, ya que se sentirá el receptor como una protuberancia detrás del oído. Pasadas de 1 a 4 semanas, para dar tiempo a que cicatrice la incisión, se colocará la parte externa del dispositivo.

Para las personas que convivan con un implante coclear las restricciones en su día a día son muy escasas, sin embargo, se aconseja no realizar deportes de contacto para evitar posibles traumas. Además, el paciente con el implante no podrá someterse a resonancias magnéticas ya que el dispositivo está hecho de metal.