Reflejo estapedial

También conocido como reflejo acústico, es una contracción del estribo para protegerse de sonidos intensos.

¿Cómo reacciona nuestro oído ante un sonido de alta intensidad?
¿Y cómo nos protege el oído medio ante estos estímulos?

Una de las misiones principales del oído medio es proteger al oído interno de sonidos extremadamente intensos. Para esta tarea se vale del estribo, ubicado en la cadena de huesecillos, que ante amenazas sonoras para el oído, se contraerá para ejercer resistencia.

Esta acción, conocida como reflejo estapedial, se produce de manera involuntaria. Además, su condición de bilateralidad hace que cuando un sonido muy intenso afecta a uno de los oídos, la contracción involuntaria del músculo del estribo en los dos oídos.

Para medir clínicamente el reflejo estapedial se utilizan técnicas como la impedanciometría o la timpanometría, que revelan al especialista si la estructura del tímpano se encuentra dañada.

Para la realización de estas pruebas, el especialista debe indicar al paciente las instrucciones para que los resultados sean lo más fieles posible a la realidad. Para ello, el paciente debe permanecer inmóvil y también debe evitar tragar saliva, ya que estas acciones influyen en la apertura tubárica y es posible que modifiquen los resultados. Además, se le advertirá de que percibirá fuertes sonidos para cada uno de sus oídos.

En situaciones normales, para frecuencias que se sitúan entre los 50 y 4000Hz, el reflejo estapedial tiene un umbral aproximado de unos 85dB por encima del umbral auditivo de la persona. Este umbral es algo superior en niños e inferior en ancianos.