Cómo influyen los genes en la pérdida auditiva

La pérdida auditiva puede derivar de varias causas y una de ellas es el componente genético

La pérdida auditiva puede deberse a diversas causas, pero puede producirse de dos maneras: bien por factores ambientales, bien por causas genéticas. 


En la actualidad existe una rápida prueba que analiza 34 genes relacionados con la pérdida auditiva y que permite precisar las causas de discapacidad auditiva hereditaria en la mitad de los casos. De esta manera, los padres con un hijo que padece sordera, a través de esta prueba, pueden averiguar cuál es el gen en concreto que ha generado dicha pérdida auditiva. De esta manera, los padres tendrán la oportunidad de averiguar si su próximo hijo tendría también la posibilidad de heredar dicha patología.

Hace un tiempo era complicado determinar todas estas conclusiones, ya que solo podían detectarse únicamente 2 genes relacionados con la pérdida auditiva. Actualmente, esta prueba además puede hacer que se conozca con mayor precisión la evolución de la pérdida de audición en el futuro, teniendo en cuenta así las implicaciones que dicho problema originará a la larga.

Las causas genéticas de pérdida auditiva hacen que determinadas personas sean más propensas a padecer problemas auditivos derivados del exceso de ruido, la ingesta de algunos fármacos ototóxicos o infecciones. Las mutaciones genéticas que tienen lugar en las células ciliadas sensoriales, situadas en el oído interno, tienen un papel fundamental en la capacidad auditiva de una persona, ya que pueden originar que dichas células no funcionen correctamente y se produzca así una pérdida auditiva.

Hay un trabajo bastante interesante realizado por un equipo de investigadores del Medical Research Council Harwell, en Reino Unido. El estudio se ha hecho en animales y se han detectado la existencia de varios genes asociados con la pérdida auditiva, la osteoartritis y la degradación de la retina, todas patologías que aparecen con la edad. Más adelante, se pretende investigar la equivalencia de estos genes en los seres humanos. De esta manera se podría detectar el riesgo de padecer determinadas enfermedades propias de la edad incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas. Con el tiempo estas investigaciones pueden ser clave a la hora de diagnosticar una enfermedad propia de la vejez antes de que se produzca.

Cuando se producen esta serie de patologías, ya sea por motivos genéticos o por motivos ambientales es necesario acudir a algún centro especializado que evalúe cuál es el grado de pérdida de audición. Hay ocasiones en las que la pérdida auditiva se produce en edades muy tempranas, niños recién nacidos o tiempo después de haber nacido, y otra veces la sordera viene generada por la edad, por el desgaste que se produce en los oídos. 

Para cualquiera de estos casos hay una clara solución que mejora considerablemente las condiciones de vida de las personas que padecen algún tipo de pérdida auditiva, y es el uso de audífonos. Estos dispositivos se han convertido en la mejor solución auditiva cuando la audición no es del todo correcta. Pueden ayudar a que la comunicación sea mucho más fluida, gracias a que se podrá seguir el hilo de las conversaciones o reaccionar ante situaciones de alarma.

La oferta de audífonos es lo suficientemente amplia como para poner solución de manera personalizada a las necesidades personales de cada paciente. Podemos diferenciar entre audífonos retroauriculares, audífonos intrauriculares y audífonos intracanal. Cada uno tiene una forma diferente y unas presentaciones particulares para adaptarse a los problemas auditivos de cada usuario.

Si tienes alguna duda sobre los servicios y facilidades que un audífono puede ofrecerte, acércate a tu centro Audifón más cercano para que nuestro equipo de audioprotesistas pueda asesorarte sobre cuál es la mejor solución auditiva para ti. 

Audifón vela por la salud auditiva de cada paciente, y pone a tu disposición una cantidad de servicios que harán que oír lo mejor posible no sea un problema.