Hipoacusia

También llamada sordera o deficiencia auditiva, esta pérdida de audición puede resolverse con el uso de audífonos.

La hipoacusia no solo es responsable de la pérdida auditiva del paciente, sino también de que éste sufra dificultades en el desarrollo del lenguaje.

Esta patología se produce cuando ha disminuido la capacidad auditiva y el paciente no oye los sonidos de su entorno como debería. Se trata de una sordera parcial, ya que no se ha perdido la audición por completo, y puede presentarse en diferentes grados de intensidad.

Puede también presentarse de manera unilateral, si es en un solo oído, o bilateral si tiene lugar en los dos. Cuando la hipoacusia se presenta en personas muy jóvenes, esta pérdida auditiva puede afectar territorios de la comunicación, como es el habla.

La hipoacusia puede dividirse en dos tipos según su localización: 

  • Hipoacusia de transmisión: Se produce por una lesión o patología ubicada en el oído externo y medio. Es decir, puede estar provocada por alguna malformación congénita, timpanosclerosis, otitis medias, traumatismos, etc.
  • Hipoacusia de percepción: Este tipo de hipoacusia se desarrolla en el oído interno o en el nervio auditivo, encargado de enviar el sonido al cerebro. A menudo se relacionan con patologías del oído medio, produciéndose hipoacusias mixtas. En función de su causa, esta variedad de hipoacusia puede manifestarse progresivamente o de repente, afectar a un oído o a los dos, y desarrollarse a cualquier edad o nada más nacer.

En base a los diferentes grados de pérdida auditiva, también pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Leve: Se manifiesta con el obstáculo de oír a la perfección voces lejanas o en ambientes con mucho ruido. Esto se traduce en una pérdida de audición entre 20-40dB.
  • Media: En este punto, el paciente ya presenta dificultad para seguir el hilo de conversaciones. Cuando se ha llegado a este grado significa que se han perdido entre 40-70dB.
  • Severa: Se produce cuando únicamente se escuchan conversaciones muy altas y a distancias muy próximas. Aquí, la audición ya ha disminuido entre 70-90dB.
  • Profunda: Cuando se llega a este grado de hipoacusia solamente pueden escucharse ruidos ambientales muy fuertes. Al llegar a este punto ya se han perdido más de 90dB de capacidad auditiva.

En función del tipo de intensidad de la hipoacusia, la solución para la pérdida auditiva variará. Es decir, en algunos casos será recomendable el uso de audífonos y en otros el de implantes cocleares.

Para más información, llámanos al 902 303 306 o acude a tu centro Audifón más cercano en el que un experto podrá asesorarte para que vuelvas a oír como solías hacerlo.