Osteomas

Junto con las exótosis, estos tumores óseos se presentan en el conducto auditivo externo del oído.

Los osteomas son tumores benignos que surgen en el hueso del tímpano pudiendo provocar sordera.

Generalmente los osteomas se producen por crecimiento excesivo de un hueso en el oído. Se trata de protuberancias o tumores benignos en el oído. Se trata de un tipo de lesión poco habitual en el conducto auditivo externo (CAE).

Una de las principales causas que puede dar origen a un osteoma es la exposición continuada a agua fría, por lo que es bastante frecuente que lo padezcan los nadadores o aquellos que practican deportes acuáticos. El otorrino será quien realice la prueba diagnóstica para detectarlo, mediante un examen físico o una otoscopia.

Una de las diferencias que existe entre el osteoma y la exóstosis es, fundamentalmente, que la exóstosis se presenta como una lesión por irritación relativamente frecuente, y el osteoma, sin embargo, se da de manera menos frecuente.

Se presenta como una formación ósea anormal en el conducto auditivo externo, es decir, que un hueso crece más de lo normal, y puede alcanzar un tamaño lo suficientemente grande como para obstruir el conducto auditivo, imposibilitando la entrada de sonido.

Otra de las diferencias es que, al contrario que las exóstosis, los osteomas suelen atrapar cera y restos de queratina en la profundidad del conducto auditivo externo, lo que produce pérdida de audición transmisiva. 

Así, aunque es posible que no muestren ningún síntoma, estos tumores benignos pueden ocasionar molestias auditivas, hipoacusia gradual e infecciones repetitivas del oído externo.

Los osteomas precisan intervención quirúrgica si, al aumentar de tamaño, ocluyen la luz del canal auditivo dificultando la audición de la persona que los padece.