Presbiacusia

A partir de los 65 años es normal perder algo de audición, descubre cómo y por qué se produce este fenómeno.

La presbiacusia se refiere a la pérdida auditiva que está relacionada con la edad y que nos afecta a todos en menor o mayor medida.

La presbiacusia es una patología auditiva que afecta generalmente a personas mayores de 60 o 65 años. No es otra cosa que el deterioro del sistema auditivo como consecuencia de la edad. Con el paso del tiempo esta patología va agudizándose, así, aproximadamente entre un 40 y un 50% de las personas mayores de 75 años padecen un déficit en su capacidad auditiva.

Como es una patología que aparece paulatinamente, y no de manera repentina, es muy difícil darse cuenta en la etapa inicial de que se están sufriendo problemas auditivos. Se presenta de manera muy sutil, afectando inicialmente a las frecuencias más altas, haciendo que la persona afectada crea que oye perfectamente, sin embargo, no entiende determinadas palabras, sobre todo cuando se encuentra en ambientes ruidosos.

La presbiacusia puede, además, ser potenciada por factores externos que inciden directamente sobre el oído. Estos factores pueden ser la excesiva exposición a ambientes muy ruidosos o focos de sonido muy elevados, diabetes o la ingesta de medicamentos ototóxicos

Una de las principales consecuencias de la presbiacusia es el aislamiento que sienten las personas que la padecen. Es decir, el hecho de no entender perfectamente las conversaciones de su alrededor, hace que el paciente pueda sentir cierto aislamiento en reuniones familiares, y esto puede provocarle frustración y cambios de humor.

Las pruebas necesarias para diagnosticar la presbiacusia son:

  •  Otoscopia: Se trata de una exploración del oído de manera visual para comprobar su estado. Generalmente la exploración es normal en la mayoría de los casos.
  •  Audiometría verbal: Esta prueba consiste en utilizar palabras de dos sílabas que el paciente tendrá que repetir sin equivocaciones. De esta manera se mide su nivel de inteligibilidad. 
  •  Audiometría tonal liminar: Ésta es otra de las pruebas imprescindibles para valorar el estado de audición del paciente. Se trata de un examen que sitúa la intensidad a partir de la cual, la persona en cuestión, ha dejado de oír. Para su realización se utilizan unos cascos a través de los cuales se emiten los sonidos en diferentes tonos. Generalmente, las personas con presbiacusia presentan pérdida auditiva a partir de los 2.000 Hertzios. 

Para el tratar los síntomas de esta patología existen algunos medicamentos que los alivian, sin embargo, no pueden solucionar este problema. Actualmente, la solución más eficaz, para sobre llevar los efectos de la presbiacusia, es el uso de audífonos. Estos pequeños dispositivos pueden garantizar que el paciente siga manteniendo la comunicación con su entorno, de manera que no sientan la frustración de no poder intervenir en las conversaciones por la dificultad que supone seguir el hilo de éstas.

Los audífonos son aparatos que se insertan en el canal auditivo y regulan o amplifican las frecuencias de sonido para que el paciente pueda oír con mayor nitidez. Los coloca un audioprotesista que es, además, quien evalúa cuál es el tipo de audífono perfecto para cada problema auditivo en cuestión.