Ante el ruido, tu oído protegido

No dejes que tu audición sufra el mínimo daño en las fiestas populares. Protege tu oído en eventos con mucho ruido 

El ruido no debe ser un enemigo. Si protegemos el oído adecuadamente, nuestro oído no tiene por qué sufrir ningún tipo de daño. 

En España, y sobre todo en verano, los pueblos y ciudades se llenan de fiestas y verbenas. Las orquestas, los festivales o las mascletás son el foco de diversión, pero si no protegemos nuestro sistema auditivo como se debe, estas fiestas pueden convertirse en un foco de problemas auditivos. 

La Nit del L’Alba en Elche, la Feria de Málaga o las Fiestas de la Paloma en Madrid son tres tipos distintos de fiestas populares. En la Nit del l’alba se lanzan fuegos artificiales y miles de kilos de pólvora sobre las terrazas de los edificios. En cambio, la Feria de Málaga y las Fiestas de la Paloma son fiestas populares con música en las calles. 

En fiestas donde la música está demasiado alta debemos vigilar no ponernos demasiado cerca de los altavoces y en fiestas con pirotecnia como elemento central, los expertos también recomiendan alejarse lo máximo posible para no sufrir consecuencias de las ondas expansivas. En fiestas de este calibre la intensidad del sonido puede alcanzar los 120 decibelios. Y la debida protección auditiva y prevención no debería suponer un peligro para tus oídos. 

¿Cómo hacemos para que nuestra audición permanezca intacta en estas fiestas con pirotecnia y ruido?

  • Respetar la distancia de seguridad con los petardos. Los niños son los más sensibles en estos casos. 
  • Intentar tener la boca abierta por la presión intracraneal
  • Taparnos los oídos con las manos. Las manos actúan como mecanismo protector llegando a reducir casi 20 dB la intensidad del ruido. 
  • Usar protectores auditivos
  • Tener en cuenta la duración del ruido y los espacios entre ruido y ruido

Respetar la distancia adecuada respecto a los petardos o la mascletá es vital, si no el tímpano puede sufrir daños o incluso sufrir una rotura de tímpano en los casos más graves. En los casos más leves, aparecen algunas dolencias como dolor de oído, sangrado o síntomas de pérdida auditiva. 

Si no has tenido en cuenta la prevención auditiva, puede que, en alguna ocasión, hayas experimentado alguno de estos síntomas en el oído. El taponamiento, los pititos o una disminución en la audición son los más habituales en este tipo de situaciones. Tampoco nos podemos olvidar del barotrauma producido por el cambio de presión de aire en el oído medio. 

Pero tranquil@, si notas cualquiera de estas molestias o alteraciones auditivas, da igual dónde estés de vacaciones porque en Audifón disponemos de 36 centros auditivos por toda España. El equipo especializado en audición de cada gabinete trabaja al servicio de la salud auditiva de todos nuestros pacientes. 

Nuestra vocación se basa en la clave de que oír bien significa vivir mejor.