Protege tus oídos en Nochevieja

¿Listo para celebrar el año nuevo?  No comiences 2017 oyendo menos por culpa de los petardos.

Cada fin de año, miles de personas salen a la calle para lanzar los clásicos petardos. Sin embargo, esta tradición puede tener serias consecuencias para nuestros oídos.

Este 2016 toca a su fin y seguro que estás preparando tu lista de nuevos propósitos para 2017. Te aconsejamos que incluyas entre ellos cuidar bien de los oídos. Y es que según la Organización Mundial de la Salud, la casi la mitad de los casos de sordera de todo el mundo podrían evitarse con una buena prevención y una detección temprana.

La Nochevieja es un evento muy especial, en el que se reúne toda la familia y amigos para despedir el año y dar la bienvenida a 12 meses nuevos cargados de optimismo. Una de las tradiciones además de las clásicas uvas y la posterior fiesta, es el lanzamiento de petardos. Pero, ¿cómo afectan estos artefactos a nuestros oídos?

La explosión de un petardo puede llegar hasta los 120dB, el cual es el umbral del dolor del oído. Esto además puede provocar un daño auditivo que disminuirá la capacidad de percibir sonidos agudos. Cabe destacar que tanto la Unión Europea como la Organización Mundial de la Salud, establecen en 65dB el volumen máximo de cualquier sonido no perjudicial para nuestros oídos. Pasados este índice, nuestra audición corre el riesgo de sufrir lesiones.

¿Cómo puede producirse este daño auditivo? Cuando un petardo explota, emite una onda sonora al igual que cual fuente de sonido. Sin embargo, las ondas sonoras de una explosión llegan a nuestro sistema auditivo de una forma brusca. Esto hace que el tímpano vibre cuando recibe dichas ondas y transmita a su vez estas vibraciones a los conocidos como huesecillos del oído.

El martillo, el yunque y el estribo, hacen de amplificadores de estos sonidos y los convierten en unas vibraciones líquidas dentro de la cóclea. Estas vibraciones pasan a ser impulsos eléctricos que viajan a través del sistema auditivo hasta el cerebro. Una onda sonora demasiado fuerte, puede dañar a los agentes implicados en este proceso, provocando la pérdida de audición

Alguna de las señales de alarma que nos indican una pérdida auditiva y a las que debemos prestar atención, son muy diversas. Sin embargo, en su conjunto forman un cuadro que nos permite ponernos en alerta respecto a nuestra salud auditiva. Normalmente, el primer indicador de que algo no marcha bien en nuestro oído es el tinnitus.

El también conocido como acúfeno, es un zumbido o ruido constante que percibimos de forma interna. Es decir, que no procede de ninguna fuente sonora externa. Siempre es necesario recordar que el tinnitus o acúfeno no es una enfermedad del sistema auditivo en sí mismo, sino que es un indicador tal y como hemos mencionado anteriormente.

Otro de los daños auditivos que pueden ocasionarnos los petardos, es  el conocido como trauma acústico. Esta patología del oído es causada por la exposición a un ruido demasiado intenso. Lo realmente preocupante, es que existe la posibilidad de que el daño auditivo no se produzca de una forma inmediata, sino que la sordera puede aparecer con el tiempo y presentarse en diferentes grados de pérdida auditiva.

Este trauma acústico provocado por una explosión o por la exposición a un ruido demasiado fuerte, puede conllevar la aparición de tinnitus como hemos mencionado anteriormente o incluso una perforación del tímpano.

Pero, ¿cómo evitar que nuestros oídos sufran esta Nochevieja? Como siempre y cualquier aspecto de la vida, la precaución es fundamental. Ya es conocido que los petardos detonados demasiado cerca, causan daños en pies manos e incluso quemaduras en el torso todos los años.

Sin embargo, casi siempre pasa desapercibido el daño auditivo que puede provocar la explosión demasiado cerca de un petardo. Por ello, es necesario mantener una distancia prudencial respecto a los artículos de pirotecnia, tanto por nuestra salud auditiva como física.

Además, debemos proteger nuestros oídos este fin de año. La mejor opción son los protectores auditivos. Estos protectores están diseñados para que se ajusten perfectamente a tus oídos y pasen así completamente inadvertidos. Son perfectos para esas situaciones en las que exponemos nuestros oídos a ruidos y sonidos demasiado fuertes.

Incluso, disponemos de protectores auditivos que reducen el ruido producido por el viento y cuentan con sistema digital que permite proteger mejor y genera más información sobre la exposición al ruido, que el resto de protectores auditivos convencionales. Este sistema digital permite controlar el volumen al que se está expuesto y dispone de un sonido de alerta automático que nos avisa cuando la batería del protector está cerca de agotarse.

Ya sea Navidad, Nochevieja o cualquier otra festividad, cuidar de nuestros oídos es algo que debemos hacer día a día. Por ello, desde Audifón insistimos en la necesidad de concienciar sobre la importancia del cuidado de la salud auditiva. Revisar los oídos de forma anual, puede ayudarnos a evitar futuros problemas auditivos. Visita ya cualquiera de los centros Audifón, solicita tu audiometría gratuita y empieza a cuidar de tus oídos.