Pruebas para detectar la sordera

Cuándo y cómo se detecta la pérdida auditiva de una persona: la detección en niños y adultos.

La detección del déficit auditivo en un paciente requiere de una serie de pruebas médicas para identificar una posible patología. Pero cuándo y cómo se realizan.

Ya hemos hablado en otras ocasiones de la importancia de la prevención de la sordera tanto en adultos como en niños. Para identificar la pérdida de audición en una población es necesario un cierto nivel de atención médica. Este se concreta en una serie de pruebas en las que se puede requerir o no la intervención activa de los sujetos.

Como sabemos, la sordera puede ser identificada desde el nacimiento. Para ello, en la mayor parte de las CCAA de España existen programas de identificación precoz en recién nacidos. Más adelante, durante el desarrollo del niño, la medicina escolar también juega un papel importante en la detección; para ello se realizan visitas periódicas a los colegios en las que el objetivo es identificar posibles pérdidas auditivas en los alumnos.

En nuestra vida adulta, otras pruebas hacen posible la detección de alteraciones en el oído. Lo ideal es que estas empiecen a realizarse desde los 45, 50 años en las correspondientes evaluaciones de medicina preventiva laboral, más en el caso de aquellas personas que desempeñan profesiones de riesgo para la audición, como los trabajos que se desarrollan en ambientes ruidosos, con armas de fuego, etc.

En Audifón insistimos siempre en la importancia de la prevención para detener a tiempo la pérdida auditiva, y creemos firmemente en el papel de nuestros audioprotesistas para solucionar, con los productos sanitarios pertinentes -es decir, los audífonos-, los casos de sordera.