El vértigo como causa de problemas en el oído

La mayor parte de los casos de vértigos están asociados a problemas auditivos

A menudo tenemos dolencias o enfermedades derivadas de otra causa. Es decir, que a veces un problema que se manifiesta es consecuencia de otro que le subyace. Y ése es el caso de los vértigos, un tipo de mareo que afecta en torno a un 20% - 30% de la población. De hecho es una de las causas más comunes por las que los pacientes acuden al médico. 

Se trata de una sensación de mareo e inestabilidad constante que se percibe de manera interna sin que este movimiento se corresponda con la realidad y puede afectar a cualquiera. En el caso de los niños se presenta de una manera espontánea y breve, y en ancianos puede crear inestabilidad crónica. 

Del alto porcentaje de personas que padecen vértigo una muy alta proporción lo asocian a problemas relacionados con la cabeza o con el cuello, pero lo cierto es que aproximadamente el 75% de las causas de los vértigos son causados por problemas auditivos.

Quien los padece experimentan una sensación constante de mareo, de que el espacio en el que se encuentran no para de moverse, pitidos en los oídos, pérdida de audición, dolor de cabeza o vómitos. Es básicamente una dolencia que en muchos casos impide hacer una vida normal, por la dificultad que supone estar de pie o moverse de un sitio a otro. 

El vértigo se puede clasificar en dos tipos fundamentalmente:

-    Vértigo periférico: Es el más común de los dos y se produce por algún problema relacionado con el laberinto, situado en el oído interno, y con el nervio vestibular, que es la parte del oído encargada de transmitir la información sobre el equilibrio desde el oído interno al cerebro. Suele relacionarse con la pérdida auditiva o presión en los oídos.

-    Vértigo central: este tipo está relacionado con una alteración de los mecanismos neurológicos del sistema vestibular. Suele producir fuertes dolores de cabeza, visión doble o inestabilidad.

A su vez el vértigo puede ser objetivo y subjetivo. Es decir, dependiendo de si es el paciente quien percibe que se mueve, o si por el contrario es el entorno quien gira a su alrededor. 

Uno de los problemas auditivos que puede originar vértigos es la Enfermedad de Meniérè, que provoca la pérdida de equilibrio y la falta de audición. Esta patología aparece por un exceso de fluido endolinfático en el oído, lo que explicaría esa pérdida de equilibrio. De hecho, ésta junto con la neuritis vestibular representan el 54% de las consultas por mareos.

Las infecciones víricas, como la otitis, también suponen un factor importante en el desencadenamiento de los vértigos, siendo ésta de carácter media aguda, media con derrame o extrema, conocida también como oído de nadador.

Tratamientos para aliviar los vértigos

Existen diversos tratamientos dependiendo de la causa que esté detrás de los vértigos. Uno de los más comunes es el consumo de fármacos diuréticos, ya que con la eliminación de agua se reduce también la cantidad de ésta en el oído interno, y así la sensación de vértigo. También se recomienda la betahistina o antagonistas del calcio y protectores celulares.

Para evitar sufrir estos mareos es recomendable evitar posiciones extrañas de cabeza o movimientos muy bruscos con la misma. Se debe evitar también la ansiedad, las sustancias que puedan producir alergia o el estrés.

Sin embargo, si se produce alguna complicación es recomendable ir a un especialista para que pueda tratar el problema de forma más adecuada.