Cómo estimular el oído de los niños

Asegurar la salud auditiva de nuestros hijos desde bien temprano nunca está de más, así que vamos a darte algunos trucos para lograrlo.

¿Sabías que el oído del bebé se desarrolla durante el séptimo mes de embarazo? Si este es su ritmo ¿por qué no comenzar su entrenamiento auditivo cuanto antes?

El recién nacido conoce el mundo a través del oído, lo que nos da una idea de la importancia de este órgano en su crecimiento cognitivo. Estimular su capacidad auditiva a través de juegos y sencillos ejercicios es una manera divertida y eficaz de pasar tiempo con nuestros hijos y de participar activamente en el proceso de desarrollo.

Podemos comenzar durante el primer mes de vida del bebé, tumbándole hacia arriba y haciendo sonar un sonajero a ambos lados de su cabeza para que el sonido le fuerce a mirar a derecha e izquierda. De esta forma estimularemos su oído y ejercitaremos también los músculos de su cuello. 

Para el segundo mes existe un ejercicio específico consistente en sujetar dos campanillas a las muñecas del bebé, una con hilo blanco y otra con negro, y mover con suavidad sus brazos para que aprenda a asociar este gesto con el sonido que estas producen. Finalmente le dejaremos mover por su cuenta los brazos y las campanillas y, cada vez que las haga sonar, le recompensaremos con estímulos sonoros.

En esta línea hay otros muchos ejercicios que podemos poner en práctica hasta aproximadamente los seis meses, como pasearle por la casa pronunciando en alto y pausadamente los nombres de los objetos o leer el periódico en voz alta mientras que le sostenemos en brazos.

Más adelante, cuando los niños tengan edad para jugar de forma independiente, otros juegos pueden ayudarnos a seguir desarrollando su oído. Por ejemplo, a partir de los tres años podemos animarles a participar en lo que llaman una "lotería auditiva". Para poner en marcha este juego debemos grabar primero ruidos como el de un coche al arrancar o una puerta que se cierra. Para cada sonido grabado buscaremos una imagen en revistas que recortaremos y pegaremos en unas tarjetas. Una vez tengamos todo preparado, repartiremos las tarjetas en el suelo y pondremos la cinta con las grabaciones con el objetivo de que los pequeños, al escucharlos, identifiquen correctamente los sonidos y las imágenes.

Todos estos juegos y ejercicios tienen variantes que se pueden ir poniendo en práctica según van creciendo nuestros hijos. Es, como decimos, una forma amena de asegurarnos personalmente de que su desarrollo auditivo es correcto. A estas actividades de andar por casa, desde Audifón añadimos la importancia de cumplir con el seguimiento médico que corresponda a la edad del niño y a sus circunstancias.