Cinco señales de la pérdida auditiva

Hay unas serie de pistas que nos indican que nuestra audición ya no está como antes

La presbiacusia es la pérdida auditiva propia de la edad. Es una patología que comienza a producirse cuando se está más cerca de los 60 años. 


La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) calcula que en torno a un 20% de la población de 60 años padece este tipo de pérdida auditiva. Si la edad aumenta, el porcentaje también, de tal manera que a los 70 años, es decir, 10 años después el porcentaje de pérdida auditiva se incrementa hasta el 70%.

Aunque en la mayoría de los casos es inevitable por cuestiones que tienen que ver con la edad, también hay que tener en cuenta otra serie de factores que influyen en la pérdida auditiva y que son evitables. La contaminación acústica es uno de los principales motivos por los que comienza a producirse la pérdida de audición. El ruido emitido por los coches, las fábricas o los bares hacen que el oído se exponga a niveles de sonido extremos y por lo tanto acabe deteriorándose el nervio auditivo.

Otro de los factores que inciden en la sordera es la costumbre de escuchar música a través de auriculares a un volumen que, la mayor parte de las veces, es demasiado elevado. Utilizar cascos grandes y vigilar la intensidad del sonido en los oídos puede prevenir el deterioro auditivo.

Hay otra causa, que aunque es menos común, también repercute en el grado de audición. Se trata del consumo de manera continuada de determinados fármacos, conocidos como ototóxicos, como la Aspirina o el paracetamol.

Para poner remedio a cualquier tipo de pérdida auditiva a tiempo es muy importante la detección precoz. Por eso, cuando se alcanza una edad de riesgo en la que se pueden sufrir estas patologías hay que prestar atención a una serie pistas:

  •     El primer síntoma que se suele presentar es que se oye pero no se escucha con claridad, ya que no se pierden los sonidos de golpe. Es decir, hay determinados fonemas que empiezan a no distinguirse, como por ejemplo, lo más agudos como la consonante “s” entre otros, ya que se necesita poca intensidad para su emisión. Sin embargo, los más graves se oyen con mayor claridad, como por ejemplo la pronunciación de la vocal “a”.
  •     Cuando hay varios interlocutores y seguir el hilo de la conversación es difícil, esta situación empeora al encontrarse en ambientes con mucho ruido. 
  •     Cuando es necesario subir en exceso el volumen de la televisión para poder escucharla correctamente. 
  •     También es importante observar si hay problemas para atender las tareas domésticas, por ejemplo, llamadas de teléfono o el timbre de la puerta.
  •     Si además de los problemas auditivos, aparecen otros como los zumbidos o los pitidos en los oídos. Los conocidos acúfenos pueden resultar tremendamente molestos.

Atendiendo a estas señales se puede averiguar con suficiente prontitud si está comenzando a oír peor. Cuando esto suceda, lo más indicado es acudir a un especialista que pueda evaluar el grado de pérdida auditiva. 

En nuestros centros Audifón podrás realizarte una audiometría de forma completamente gratuita, que determinará tu nivel de audición. A continuación, un cualificado equipo de especialistas se pondrá a tu disposición para asesorarte sobre cuál es la mejor solución adaptada a tus necesidades.
 
Poner solución a los problemas de audición es algo que puede facilitarte mucho las tareas del día a día, especialmente las que tiene que ver con la comunicación. En la actualidad, el uso de audífonos es un avance que en la mayoría de las ocasiones supone una solución enorme para los pacientes. Los audífonos son soluciones auditivas que, gracias a su innovadora tecnología permiten, a las personas que los utilizan, recuperar en gran medida su audición.

Estar atentos a las primeras señales y poner solución a tiempo son dos cosas que debemos tener muy en cuenta para seguir disfrutando de cada momento del día a día.