Acúfenos

Un acúfeno es aquel sonido que percibimos en nuestra cabeza sin que exista una fuente externa que pueda originarlo.

También conocidos como tinnitus, estos molestos pitidos los llega a sufrir hasta un 50% de la población.


El acúfeno es una percepción acústica que padecen algunas personas, sin necesidad de haberse provocado por alguna fuente real sonora. No es una enfermedad en sí, sino el síntoma de que algo está fallando en nuestro oído. Aunque su origen es desconocido, su causa puede deberse a varias circunstancias, como una lesión auditiva o un ruido ambiental demasiado fuerte, exceso de cerumen en el oído o infecciones en el mismo. Se trata de un pitido constante o zumbidos que no son provocados en el oído, sino en la corteza cerebral. 

Los acúfenos pueden provocar en quién los padece mal humor, falta de concentración, imposibilidad para conciliar el sueño o ansiedad, entre otros síntomas. Constituyen un trastorno auditivo bastante común en la sociedad ya que lo sufren aproximadamente el 17% de la población de cualquier edad, y el 33% de la población de tercera edad.

La incidencia de los mismos es subjetiva. Es decir, dos personas pueden sufrir acúfenos de las mismas características pero percibirlos de manera diferente. Algunos incluso llegan a padecer hiperacusia, que supone una incapacidad importante para soportar sonidos de una potencia normal.

Estos sonidos pueden manifestarse en uno o en los dos oídos, aunque también pueden percibirse en la cabeza, teniendo la misma intensidad o diferente en cada oído. Generalmente el 50% de los pacientes lo sufren en un oído, siendo el izquierdo el más frecuente. El 50% restante lo perciben en los dos oídos y también en la cabeza. Los sonidos que se suelen percibir tienen mucho parecido al de un rugido, un pitido o un zumbido. 

Normalmente los acúfenos comienzan a parecer en personas de 45 años en adelante, y generalizan aun más su aparición en pacientes de 50 a 60 años.

Lo que se desconoce hasta el momento es su cura. Tan solo algunos tratamientos pueden aliviar los zumbidos con los que se manifiesta, como algunas terapias que ayudan a los pacientes a acostumbrarse a ellos y a dejar de prestarles atención.  
Por eso es importante considerarlos como una molestia que con entrenamiento pueden llegar a pasar desapercibidos. Si el ruido se prolonga más de 3 meses ya se considera aconsejable acudir al otorrinolaringólogo, y tras los 6 meses los acúfenos se vuelven crónicos.

Los acúfenos pueden ser además una de las primeras señales de sordera en las personas más mayores, siendo el uso de audífonos la mejor manera de solucionarla.