Cera o cerumen

Generada en el conducto auditivo externo, la cera es un mecanismo de limpieza fundamental para el oído humano.

Esta sustancia de mala fama tiene en realidad mucho que ver con la salud de nuestro oído y la calidad de la audición.

La cera o cerumen se origina en la parte más externa del conducto auditivo, en el oído externo. En ella residen las glándulas que la hacen posible.

Existen dos tipos de cera. El tipo húmedo, que es el que predomina, y el tipo seco, que es menos común. El tipo de cerumen húmedo se caracteriza por ser más claro y pegajoso, mientras que el cerumen seco es más oscuro, seco y quebradizo.

El cerumen juega un importante papel en el canal auditivo del ser humano, ya que ayuda en su limpieza y lubricación y también proporciona protección contra algunas bacterias, hongos e insectos.