Historia y curiosidades del audífono

Conocemos el audífono del siglo XXI, pero ¿qué llevaban nuestros antepasados para mejorar su audición?

¿Sabías que los primeros audífonos eran grandes cajas pesadas que ocupaban tanto como un maletín? Menos mal que la tecnología nos ha acompañado hasta fabricar los aparatos minúsculos que usamos hoy en día...

Porque el audífono tal y como lo conocemos no siempre ha tenido el mismo cómodo tamaño y prestaciones. Nada que ver... A finales del siglo XIX los audífonos consistían normalmente en un micrófono independiente, un amplificador, unos engorrosos auriculares y una gran batería que solo duraba un par de horas. Además, el dispositivo funcionaba mejor colocado encima de una mesa, por lo que su uso era pesado y complicado.

Un poco más tarde, en 1902, los audífonos se diseñaron algo más ligeros. Aún así, el amplificador y las baterías debían colgarse alrededor del cuello y el micrófono se tenía que llevar en la mano. Otro inconveniente, actualmente más que superado, era que el tamaño del micrófono iba variando según fuera de grave la pérdida auditiva del paciente. Así, una persona con pérdida profunda se veía obligada a llevar un gran micrófono con ella, lo que no resultaba precisamente discreto.

La gran revolución en el diseño de audífonos llegó en 1947, año en el que se inventó el transistor y se pudieron sustituir las válvulas por aparatos mejores y más pequeños. Esta nueva familia de dispositivos, que al principio aún se tenían que transportar, fue evolucionando hasta modelos más pequeños que iban colocados directamente encima o detrás del oído.

A partir de la década de los 60 aparecieron los audífonos situados en el interior del canal auditivo, aunque se siguieron considerando más eficaces aquellos que iban colocados detrás de la oreja. Poco a poco los primeros fueron sometiéndose a procesos de mejora, hasta llegar a modelos parecidos a los que manejamos actualmente.

Modelos discretos y fáciles de colocar como los que tenemos para ti en nuestros centros Audifón. Si aún no los conoces, no dudes más y pide cita previa para asisitir a las revoluciones que la tecnología digital ha obrado en los audífonos.