Los millennials y la salud auditiva

Los más jóvenes son una de las generaciones más expuestas a sufrir pérdida auditiva en un futuro próximo.

Todas las generaciones han experimentado casos de pérdida de audición, pero ahora los jóvenes son los más propensos a tener una salud auditiva más envejecida de lo normal. 

Según la OMS, 400 millones de personas tienen algún tipo de pérdida auditiva. Pero según los últimos datos se prevé que en 2050 habrá más de 900 millones de sordos. Además, los expertos alertan que los jóvenes de hoy cuando cumplan 50 años tendrán la audición de un anciano de 80. Un dato más que alarmante.

La realidad es una. Vivimos rodeados de ruido y de sonidos intensos que alteran la funcionalidad de nuestros oídos. El tráfico, las zonas de obras o el volumen excesivo en los cascos al escuchar música, sobre todo, afectan al sistema auditivo. Vivimos con el ruido desde que salimos de casa y lo peor es que no solemos ser conscientes del problema que puede acarrear para el oído.

Todas las generaciones a lo largo de la historia se han visto afectadas por casos de diversa índole relacionados con la sordera. El déficit auditivo podría aparecer debido a catástrofes u otros acontecimientos domésticos o por el ruido de las fábricas. También sabemos que determinadas enfermedades están relacionadas con la falta de audición, como por ejemplo la diabetes o las enfermedades cardiacas. Y no nos olvidemos que los primeros audífonos datan del S. XIX. Es decir, desde siempre ha existido la pérdida auditiva.

Ahora, los jóvenes millennials están en riesgo de encontrarse con un caso de disfunción auditiva. ¿Por qué? Por escuchar música a volúmenes demasiado altos y de los aparatos electrónicos como la videoconsola, por el ruido y no usar tapones auditivos al asistir a los festivales o conciertos. El tope de decilbelios permitido por el oído es de 55dB como el máximo recomendable según establece la Organización Mundial de La Salud y los millennials, en este caso, son más propensos a sufrir casos de hipoacusia.  

Las células ciliadas del oído interno se rompen debido al ruido o a la escucha de la música demasiado alta y esto es lo que provoca ese click que hace que cada vez más, vayamos perdiendo un poquito de audición. Ante ese augurio es muy importante que todos, pero sobre todo los más jóvenes, aprendan a cuidar su salud auditiva y a tener la prevención como una premisa a seguir cada día.

Además, es conveniente acudir al otorrino o al audioprotesista (en el caso de llevar audífonos) para controlar de forma regular qué camino está siguiendo nuestro aparato auditivo. Y si ya es inevitable hacer uso de la prevención auditiva, tranquilo. No caigas en la depresión, en el aislamiento social o la falta de autoestima porque los audífonos y los consejos de los expertos te ayudarán a mejorar tu calidad de vida.

Recuerda que muchos de los casos de pérdida auditiva pueden prevenirse. Y lo importante es eso: prevenir. ¡Pues vamos a ello!