La alergia y el oído

Cuidado con la alergia porque puede derivar en una otitis o en pérdida auditiva 
 

Estornudos, ojos llorosos, picor en la garganta…y a la larga otitis o pérdida de audición. Estos son algunos de los efectos de la alergia primaveral. 

Teníamos ganas de primavera y por fin parece que se ha instalado en el calendario. Tras el frío y las constantes lluvias, los expertos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) advierten que la alergia al polen será más intensa que la del año pasado. Además, advierten que en 2030 un 25% de la población tendrá alergia al polen. 

Teniendo en cuenta estos datos y sabiendo que la alergia es una reacción inmunitaria de lo más común, es conveniente conocer cómo afecta la alergia al sistema auditivo. El oído es uno de los órganos más perjudicados ante la alergia primaveral. Las vías respiratorias y los ojos también sufren con los estornudos y las congestiones de nariz.

Pero ¿por qué están relacionados la alergia y el oído?

La conexión surge a través de la trompa de Eustaquio quien conecta la garganta con el oído medio. Con la alergia y los constipados, la trompa de Eustaquio se tapona y puede derivar en infecciones del oído o rinitis. Esta conexión también es la responsable de que se acumule mucosa en las fosas nasales y, por lo tanto, desencadenar en una otitis

Ante la congestión nasal, los estornudos o la inflamación de las vías respiratorias, los alergólogos recomiendan sobre todo no reprimir los estornudos. Al estornudar hacia dentro o taponando la nariz, nuestra audición puede verse alterada, además de provocar inflamación de las fosas nasales y del tímpano, dolor de oídos y sufrir pérdida de audición. 

¿Qué otros agentes pueden provocar pérdida auditiva? 

Existen numerosos factores que influyen en nuestro oído reduciendo la capacidad de audición. La contaminación acústica, el ruido en alguno de los trabajos o escuchar música a un volumen elevado perjudica notablemente a la salud del oído. Otros factores inevitables como por ejemplo la diabetes, la genética o la edad también pueden provocar pérdida auditiva en jóvenes, adultos o personas mayores. 

Es importante conocer las pérdidas auditivas más comunes y consultar a profesionales en la audición cuidar de la mejor forma a la salud auditiva. Oír bien es sinónimo de vivir mejor. Y en el caso de las alergias, acudir al alergólogo para mitificar los efectos alérgicos. 

Ven a Audifón y comprueba si la alergia ha afectado a la salud de tu oído. Si lo prefieres también puedes solicitar tu audiometría gratis y revisar el funcionamiento de tu oído. 

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