La pérdida auditiva: un riesgo para la memoria

Las dificultades para oír bien pueden deteriorar nuestro desarrollo cognitivo

Percibir correctamente todos los sonidos que están a nuestro alrededor nos permite disfrutar plenamente de la vida. Cuando esa escucha no se percibe al cien por cien, y se suma al paso del tiempo y de la edad, nuestro nivel cognitivo puede verse deteriorado. 

La memoria posee un factor vital en nuestras vidas. Poder recordar vivencias y tantos recuerdos vividos, además de crear otros nuevos, nos permite vivir felices día tras día. Si bien la memoria permanece unida al recuerdo, también está relacionada con la pérdida auditiva. Una patología con dificultades para captar determinados estímulos sonoros. 

La memoria y la pérdida auditiva guardan una estrecha relación. Investigadores en la materia cognitiva atisban a decir que el vínculo existente entre la demencia y la pérdida auditiva puede deberse al esfuerzo que realiza el cerebro durante años para decodificar los sonidos y transformarlos en información. Por ello, las personas con pérdida de audición son más vulnerables a padecer demencia, ya que ese trabajo en descifrar esos sonidos se ha extendido a lo largo del tiempo. 

Según la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Alzheimer (CEAFA) “cada tres segundos, alguna persona desarrolla algún tipo de demencia en el mundo”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que son cerca de 50 millones las personas que conviven con demencia en el mundo. Un dato que se habrá triplicado con vistas al año 2050. En España, la cifra de personas con alzheimer es de 4,5 millones

Los datos son realmente alarmantes. A medida que la población envejece, aumentan las cifras y las probabilidades de padecer algún tipo de demencia. Así, la población mayor es el grupo más afectado. La afección de esta patología supone una aceleración del riesgo de sufrir un deterioro del sistema cognitivo. Es decir, que disminuya su capacidad de memoria. 

Los expertos han observado también que la falta de memoria y la pérdida auditiva puede tener un matiz social. Al diagnosticar un caso de pérdida auditiva, el paciente tiende a aislarse socialmente. Siendo éste un factor para desarrollar ciertos trastornos cognitivos. Como conocedores de las limitaciones que se encuentran las personas que han dejado de oír bien, desde Audifón nos entregamos a la labor por la concienciación social, para que esa disfunción auditiva no constituya un obstáculo para la comunicación ni en la relación con otras personas.  

En ese momento que precede al diagnóstico, cobran importancia las revisiones periódicas del oído. La prevención es un factor clave para la salud de nuestros oídos. Revisar cómo evoluciona nuestra salud auditiva y examinar el nivel de audición es sencillo. A través de una audiometría clínica podrás comprobar si tus oídos manifiestan algún problema auditivo. 

Huelga decir que cada persona y cada caso auditivo son diferentes. Pero se ha constatado que la pérdida auditiva acelera el deterioro cognitivo. Sin embargo, este aumento puede contrarrestarse con el uso de audífonos. Varios estudios desarrollan que mejorar la capacidad auditiva mediante audífonos o implantes cocleares sirve para reducir el efecto negativo y de aislamiento del paciente. A su vez, el uso de audífonos ralentiza el deterioro cognitivo y contribuye a mejorar el estado de ánimo de las personas con pérdida auditiva. En Audifón nos implicamos en eliminar esas barreras psicológicas en el proceso de adaptación del audífono y de su posible exclusión social. 

Te esperamos en nuestros centros auditivos Audifón repartidos por toda España para buscar la solución auditiva que mejor se adapte a ti y a las necesidades de tu oído.