¿En qué consiste el síndrome de Usher?

El síndrome de Usher es una enfermedad para la que todavía
no existe cura. ¿Quieres conocer con detalle cómo se desarrolla?

Imagina por un momento a una persona con dificultades auditivas que, además, comienza a perder la visión: se trata de la enfermedad de Usher.

Actualmente, en el mundo, entre el 3% y el 6% de las personas con sordera congénita padecen el síndrome de Usher, una patología para la que aún no existe cura y que supone una merma de los sentidos muy importante en quien la sufre.

Todo comienza con una condición conocida como retinitis pigmentosa que se asocia a los individuos que nacen sordos.

Entre sus síntomas se da una restricción de la visión periférica, el empeoramiento de la visión nocturna y la dificultad para adaptarse a los cambios bruscos de la oscuridad a la luz y al contario. Pero su peor consecuencia es, sin duda, que puede suponer el aislamiento del paciente, impidiéndole una comunicación natural con el mundo que le rodea.

Esto es debido a que, según va perdiendo la vista, se hace imposible para la persona sorda leer los labios de su interlocutor e interpretar la comunicación por lengua de signos. Una situación de vida tremendamente complicada con la que la sociedad debe mostrarse especialmente sensible.

El mayor de los peligros reside, pues, en que quien padece el síndrome de Usher se quede sin vías de expresión y comunicación. Para ello es necesario que entre todos eliminemos las posibles barreras que puedan encontrar estas personas y que nos concienciemos de sus necesidades en el día a día.

Aunque, como decimos, no hay una cura posible para esta enfermedad, los expertos recomiendan, tal y como lo hemos hecho en Audifón en otras ocasiones, que se acuda a la prevención para su identificación temprana, lo que prepará al paciente en sistemas de comunicación que le ayudarán más adelante.

Fuente: Ecuavisa